Literatura Anglosajona

 

 Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie.

(Emily Dickinson)

Cátedra Letras Universales,  Madrid, 2009, (17,10€)

Edición  y traducción de M.ª Luisa Venegas,
Juan Ignacio Guijarro y M.ª Isabel Porcel.

  Hace unos pocos de días rondaba yo por una librería del Corte Inglés (malas las de todos los centros, donde las haya), cuando me encontré varias joyitas literarias de cuya existencia no tenía ni idea y a las que me lancé egoísta y vorazmente a pesar de su precio. Es que estaba mirando en las ediciones de bolsillo y me encontré con que esta de la que hablo hoy cuesta 17,10€, otra que compré de la misma editorial 20,30€ y las otras, menos mal, 8 ó 9 €.

Fin de siècle…se trata de una antología de 18 piezas cortas escritas por mujeres en inglés, todas ellas a finales del siglo XIX, cuando estas comenzaban a reclamar con fuerza su derecho al voto y a la igualdad de oportunidades. Se incluyen autoras británicas, estadounidenses, neozelandesas, surafricanas...prácticamente de todos los países angloparlantes.

La nota común, podríamos decir, es que no eran mujeres normales para su época. En aquel cambio de siglo, eran excepciones llamativas y vivieron, lucharon o escribieron  en una encrucijada que fue más allá del mero cambio de siglos y se convirtió en un radical cambio de contexto para la mujer, que reclaman un nuevo papel para ellas en literatura y en la sociedad.

  

 Charlotte Anna Perkins (1860-1935)

En los umbrales del siglo XX, la mujer lucha por el derecho al voto, sobre la educación, el matrimonio, el trabajo,  por las libertades elementales a la condición humana y también para que se las reconozca en el mundo como artistas frente a escritores consagrados en su propia época. Son escritos de las "mujeres modernas o nuevas", en los que es fundamental el discurso político de reivindicaciones para la mujer.

La historia de la narrativa corta de finales del siglo XIX y principios del XX tendría que reconsiderar la importancia del papel decisivo que las escritoras de relatos breves tienen en la literatura en lengua inglesa, desde Inglaterra hasta Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Irlanda, África o Australia.

Las escritoras seleccionadas son Rhoda Brougton, Sarah Omen Jewet, Lady Rosa Mulholland Gilbert, Mona Caird, Grace King, Kate Chopin, Alice Dumbar-Neson, Mrs. Nurray Hickson, Ada (Beddington) Leverson, Edith Wharton, Charlotte Mew, Mary E. Wilkings Freeman, Sui Sin Far, Charlotte Perkins Gilman, Gertrude Colmore, Mary Samuel Daniel, Olive Schreiner y Katherine Mansfield, algunas de ellas de lo que he leido casi todo (Wharton, Chopin, Mansfield…), otras de las que  poco conocía y otras de las que no tenía ni idea pero de las que voy a empezar a buscar sus obras ya mismo.

 

 

 Cuartel general de las sufraguistas en Cleveland, 1912

Recomiendo este libro a todas aquella mujeres que no conozcan y quieran iniciarse en la literatura de otras mujeres que han creado escuela y se adelantaron a su tiempo, nos allanaron el camino con todo lo que eso conlleva y porque,  muy importante, además de una pequeña nota bibliográfica de cada autora, los editores han hecho unos magníficos estudios previos para “ponernos” en situación sobre el contexto cultural (Mª Luisa Venegas); el contexto literario (Mª Isabel Porcel) y la situación en los EE.UU (Juan Ignacio Guijarro).

   

Grace Elizabeth King (1852-1932) 

 

Para terminar me apetece señalar que la editorial Cátedra en sus ediciones de  Literatura y Lingüística y Crítica Literaria ha sido una de las más importantes en mi  época universitaria. Haber qué remedio si hice Filología y Literatura Hispánica a la vez.

Recuerdo sus prólogos, las notas a pié de página, sus cuidadas ediciones…. Como en aquella época estaba casada, con niños y frecuentemente embarazada, no podía ir la biblioteca a leer. Si las pedías en préstamo (si es que las tenían), te daban una semana para devolverlas así que opté por comprarme todo libro que necesitara.

Este tesoro (a pesar de que ahora detesto casi toda la literatura española, sobre todo la actual), está en cajas en una casa que compartí con mi ex y a la que no quiero volver ni de guasa, así que le pediré a alguno de mis hijos que las recupere y me las lleve a la casa del pueblo, que es dónde tengo todos los libros de historia, lingüística o novelas españolas que fui comprando después.