Otras Literaturas

Si no puedes leer con placer no puedes leer con beneficio

(Thomas Hardy )


Compro libros de forma compulsiva. Es cierto pero con reparos: generalmente no me suelo equivocar, pero desde el verano acá (enero 2013), he tenido que dejar de leer algunos porque me superaban, aburrían y me entraba un cabreo enorme. Pero no problem. Si un libro no me gusta de veros lo dejo y santas pascuas.

Como están mediados de leer, y no me han disgustado del todo, los voy a poner aquí para aviso de navegantes, lo que no quiere decir que yo tenga razón y el resto del mundo esté equivocado. Simplemente que no he podido con ellos y para no ser mala, les he dado una oportunidad y los he colocado en la estantería "libros por leer".

Quizás no haya sido el momento y dentro de algún tiempo me entusiasmen. Ya lo contaré. Pero es cierto que me encuentro un poco dentro de la "sequía lectora". Tengo un montón de libros pendientes de leer pero cojo uno y me digo "...ufff...", cojo otro y lo mismo: "...ufff", así que lo que estoy leyendo ahora son los clásicos, que nunca me defraudan. Acabo de terminar La Regenta y ahora voy a por Madam Bovary.


En fin, vayamos ahor por los descartados:

 

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Jonh Updike, Tusquets, octubre 2012 (17,00€)

Traductor: Vicente Campos


Este libro es el segundo de la "trilogía de Bech" (Un libro de Bech, Bech ha vuelto y Bech en la Bahía) uno de los personajes más queridos por el propio Updike y su alter ego al decir de algunos críticos literarios, sobre el que escribió en tres momentos de su "vida", reflejando en esos relatos lo que fueron tanto su país como el mundo en determinados períodos históricos: las décadas de los '60, los '80 y los '90 del siglo pasado.

Henry Bech, en este libro, viaja por países de la órbita soviética, ya ha cumplidos los cincuenta, en su cabeza asoman las canas, y va impartiendo conferencias sobre literatura en capitales del Tercer Mundo, promociona su obra en televisiones australianas, recorrre Tierra Santa y las Highlands escocesas con su esposa... Sí, con su esposa, porque el narcisista y rijoso Bech ha acabado casándose con Bea (una ex, hermana de otra ex) y se ha instalado con ella y sus tres hijos en unas afueras residenciales. Allí consigue completar por fin la novela en la que llevaba trabajando durante quince años de sequía creativa. 

Para mi gusto, que soy fan de Updique, no está a la altura del gran escritor que es.


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Karl Ove Knausgard, Anagrama, septiembre 2012, 21,76€

Traducción del noruego: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo

 

El autor narra su vida en una obra hecha mediante recuerdos temporales que nos lleva desde su infancia hasta, precisamente, la muerte del padre, alcoholizado y víctima de un proceso de autodestrucción. Así, llevándonos de un tiempo a otro, construye un relato que no está mal pero que abundan en exceso en mi opinión, las digresiones de índole filosófica y religiosas. Y cuando miraba las 500 págs. de las que consta el libro se me caía el alma a los piés, la verdad.

 

 

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Howard Jacobson, Miscelánea, marzo 2011 (20,00€)

Traducción: Santiago del Rey

Premio Man Booker 2010

 

Tras una cena con dos amigos viudos y judíos,  Libor Sevcik y  Sam Finkler,  Julian Treslove, sufre un extraño atraco a manos de una mujer que le lleva a cuestionarse su identidad. Decidido a sentirse a partir de entonces como un auténtico judío, Treslove alternará las discusiones entre Sevcik y Finkler sobre asuntos como el racismo o la legitimidad de Israel con la irrupción de una nueva amante, Hephzibah, muy distinta a las dos madres de sus dos hijos.

La identidad judía, pero sobre todo la apología de esta, que se encuentra en muchos escritores como Saul Bellow o Philip Roth, me harta ya un poco, la verdad.

Y algunos otros hoy, pero los dejo para otro momento.