No está mal más vale leer que no leer. Todas las revistas, suplementos literarios y demás siempre publican sus sugerencias por estas fechas hechas, claro está, al gusto de quién lo sugiere.
Para muchos, entre los que me encuentro, el verano es época de reelectura, en especial de clásicos: La Regente, Madame Bovary, Guerra y Paz. No me preguntéis por qué, pero siempre ha sido así. En el suplemente El Cultural (24-30 julio 2008) de el Mundo, Javier Reverte citando a italo Calvino dice que lo mejor que tienen los clásicos es que siempre encuentras algo nuevo en ellos. Y eso me pasa a mí y a muchos otros. Reverte hace una sugerencia que hago mía: El Gatopardo, de Guiseppe Tomasi di Lampedusa novela que, señala después de haberle leido varias veces, es “extrañamente amenísima sin contar con un elemento que ahora se considera abosulamente necesario para la narrativa: la intriga”.
A la novela yo añadiría la magnífica biografía de David Gilmor : El último Gatopardo. Vida de Guiseppe de Lampedusa, editada por Siruela en 2004, con la que ahondaremos en la novela y en el autor.
LA HISTORIA DE FREYA STARK, LA ULTIMA GRAN VIAJERA
Jane Fletcher Geniesse
Booket, 2004
Freda Stark en 1928, después de su primer viaje a Oriente y de su aventura en el territorio prohibido de los rebeldes drusos
¿Se puede vivir sola, sufrir penurias económicas, tener una frágil salud, conocer el desafecto familiar, la muerte de seres queridos y aún así no perder la esperanza y viajar sola, la mayoria de las veces, por el placer de viajar, por lugares apenas visitados por occidentales, y al tiempo para buscar material y escribir libros, buscar desesperadamente el amor y al final ¿encontrarlo? en un hombre homosexual e incapaz de amarnos?